CUIDADO DE
BATERÍAS
ALMACENAMIENTO, CUIDADO Y MANEJO ADECUADOS DE TUS BATERÍAS
Las baterías alimentan todo, desde tu detector de humo hasta los juguetes de tus hijos. Fuera de eso, probablemente no les prestes mucha atención. Pero si las tratas bien, te recompensarán con energía duradera y confiable. Aquí tienes información para empezar.
QUÉ HACER Y QUÉ NO HACER: BATERÍAS
LO QUE DEBES HACER
- Leé las instrucciones de tu dispositivo antes de instalar las baterías. Usá únicamente el tamaño y tipo especificado.
- Insertá las baterías correctamente, siguiendo los símbolos que indican la posición de los polos positivo (+) y negativo (-).
- Mantené las superficies de contacto limpias, frotando suavemente con una goma de borrar o un paño limpio.
- Retirá inmediatamente las baterías agotadas del dispositivo y deséchalas de forma adecuada.
- Cambiá todas las baterías al mismo tiempo, reemplazándolas por nuevas del mismo tamaño y tipo.
- Preservá la vida útil apagando el dispositivo y retirando las baterías cuando no se use por períodos prolongados.
- Almacená las baterías en un lugar fresco y seco, a temperatura ambiente. No es necesario guardarlas en la heladera.
LO QUE NO DEBES HACER
- No deseches las baterías en el fuego: pueden tener derrames o explotar.
- No desarmes, aplastes, perfores ni dañes las baterías: esto puede causar derrames o rupturas.
- No lleves baterías sueltas en bolsillos o bolsos junto con objetos metálicos (monedas, clips, etc.), ya que pueden provocar cortocircuitos, calor excesivo o derrames.
- No recargues una batería a menos que esté específicamente marcada como “recargable”. Intentar recargar una batería no recargable puede causar derrames o rupturas. No uses baterías alcalinas recargables en cargadores de níquel-metal hidruro (NiMH).
- No almacenes baterías ni dispositivos en lugares calientes: las altas temperaturas pueden provocar pérdida de capacidad, derrames o rupturas.
- No mezcles baterías nuevas con usadas, ni diferentes tipos o marcas: esto puede causar derrames o rupturas, provocando lesiones personales o daños materiales.
- No dejes las baterías al alcance de niños pequeños.
VIAJAR CON BATERÍAS: ¡ES SEGURO!
¿Planeás un viaje? No necesitás dejar tus baterías en casa. Las baterías y los dispositivos que funcionan con ellas son seguros para volar si seguís estas simples recomendaciones del Departamento de Transporte de EE. UU.:
- Llevá las baterías de repuesto en el equipaje de mano. En la cabina de pasajeros, la tripulación puede monitorear mejor las condiciones de seguridad para prevenir incidentes y tiene acceso a extintores en caso de que ocurra uno. Mantené las baterías en su envase original de venta al público para evitar activaciones accidentales o cortocircuitos.
- Para baterías sueltas, colocá una cinta aislante sobre los contactos o guardá cada batería en su propia funda protectora, bolsa plástica o empaque individual para evitar el contacto con objetos metálicos como monedas, llaves o joyas.
- Evitá que las baterías se aplasten, perforen o reciban una presión excesiva, ya que esto puede causar un cortocircuito interno y provocar sobrecalentamiento.
- Según el Departamento de Transporte de EE. UU., “las baterías representan poco riesgo cuando están instaladas en los dispositivos que alimentan, y retirarlas no mejora la seguridad”.









